Pruebas de propiedades mecánicas: incluyen pruebas de aplanamiento, pruebas de abocardado, pruebas de flexión y pruebas de dureza, que se realizan para evaluar las propiedades mecánicas de los tubos de acero, como la resistencia a la tracción, el límite elástico, elongación y otros indicadores relevantes.
Pruebas de presión hidrostática o neumática: Los tubos de acero se someten a pruebas de presión hidrostática o neumática para comprobar su hermeticidad y la resistencia de las costuras de soldadura. Este es un paso crucial para garantizar que los tubos de acero puedan soportar una determinada presión interna durante el uso.




